Excursiones: Vuelta por la Renclusa y Aigualluts

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La excursión que hoy os presentamos recorre algunos de los parajes más notables y conocidos del Valle de Benasque. Se trata de una ruta circular que, partiendo de la Besurta, no lleva hasta el Refugio de la Renclusa, para pasar a la zona de Aigualluts, y regresar a la Besurta.

El recorrido total no alcanza los 7 km de longitud y salva un desnivel de algo menos de 400m, desde la salida en la Besurta hasta el collado de la Renclusa, que se ubica a poco menos de 2300m. El recorrido discurre por senderos de montaña, en ocasiones entre rocas y con zonas, sobre todo entre la Renclusa y la llegada al Pllan d’Aigualluts, de elevada pendiente, pero sin dificultad técnica ni zonas expuestas. Realizada sin grandes paradas, la excursión no debería llevarnos más de 3h y media, pero los paisajes invitan a las paradas y a las fotografías. Como siempre, mejor salir temprano y tener todo el día por delante. Hay varios barrancos en la ruta donde podemos repostar agua, pero nunca está de más llevar por si acaso.

La ruta se inicia en La Besurta. En los meses de verano hay que subir andando desde el Hospital o bien coger el autobús habilitado para realizar el trayecto de pista asfaltada entre el aparcamiento de El Vado y la propia Besurta. Si subimos andando desde el Hospital hay que sumar 1 hora más a la ida y a la vuelta.

Desde la Besurta el sendero nos conduce, con un par de repechos, hasta la zona de desvío hacia Aigualluts o la Renclusa. Nosotros iremos dirección a este refugio centenario, para hacer el mayor desnivel casi de salida. El camino de la Renclusa está muy bien señalizado y va ascendiendo con pendiente elevada pero sin excesos. Rodeados de pinos y rododendros, ganamos altura con facilidad entre afloramientos calizos en los que los lapiaces, formas de disolución de este tipo de rocas, son muy vistosos. Algunos de los pinos, en ocasiones secos, son dignos de realizar una parada para admirarlos.

Tras poco más de media hora a paso tranquilo, llegamos a la Renclusa, ubicado a 2150msnm, es el principal refugio que sirve de base para el ascenso a los 3 miles más importantes del Pirineo. Allí podremos ver la Ermita de la Virgen de las Nieves, la estación meteorológica de AEMet, la baliza de un telenivómetro de la CHE, y un par de antiguos pluviómetros totalizadores. Todos ellos nos ayudan a conocer el clima de una de las zonas más duras de la Península. Además, también veremos como el agua que procede del glaciar de la Maladeta y del Valle de Paderna, se infiltra en otra dolina, el Forau de la Renclusa, para salir unos metros mas abajo.

En la Renclusa podemos almorzar y reponer fuerzas para afrontar la subida al Collado de la Renclusa, que nos conecta con Aigualluts. Es la parte más empinada de la ruta, donde el sendero se llega a perder en algunos momentos, aunque está muy bien señalizado. Los pinos, aún de imponente porte, ya presentan menor sotobosque y alternan con grandes bloques de calizas, granito y materiales metamórficos.

Al poco de coronar el collado, las vista sobre el Pllan de Aigualluts se van abriendo y nos dejan ver, además del pico del mismo nombre, y de la Forcanada, con sus dos jorobas, más alejada, el cauce anastomosado del río que, recogiendo el agua de la Escaleta, Barrancs y los glaciares superiores, serpentea por el llano buscando la cascada y el Forau que lo llevará al Valle de Arán y a aportar sus aguas al Garona.

El descenso, con tramos empinados, nos conduce hacia el llano. Si no queremos descalzarnos y cruzar el río, deberemos remontar el llano por la parte derecha en el sentido de la marcha, hasta cruzar los torrentes por un par de puentes que se encuentran al final del llano, realizando luego el trayecto contrario por la otra margen, desde la que, si las nubes lo permiten, ya podremos ver el Aneto y su glaciar.

Al final del llano, ya saliendo para tomar el camino de vuelta de esta ruta circular, siempre con el Aneto presidiendo este tramo de ruta, pasaremos junto a la cascada de Aigualluts, donde el agua de precipita desde el llano hasta la dolina en la que se infiltra para ir a salir, tras un recorrido subterráneo, en el Valle de Arán y ser el mayor aporte del agua del Garona en su cuenca alta.

Desde allí la ruta regresa a la Besurta por un camino muy bien señalizado y muy obvio, por la margen izquierda del valle en el sentido de la marcha y nos devuelve al punto de inicio en poco más de media hora, con amplios tramos llanos y sin dificultad técnica.

En total, como decíamos al inicio, unas 3 horas y media, con un desnivel positivo de casi 400m. Unas vistas de ensueño sobre el alto Valle de Benasque, pasando por el refugio más emblemático de la zona y por el que, seguramente, pasa por ser el paraje más visitado por los turistas que nos visitan, el Forau y el Pllan de Aigualluts, con el Aneto como guardián.

Espero que disfrutéis la ruta.

Saludos.

-dani-

@meteobenás

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