Excursiones cerca de Benasque. Senderos de Cerler

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Hoy os presentamos otra opción de excursión saliendo desde el propio núcleo de Benasque. Se trata de la red de senderos que, bajo diferentes códigos y nombres, acaban por conectar Benasque con Cerler Y en algunos casos con Anciles).

Quizás el más clásico sea el que denominados Camino Viejo, ya que era el utilizado en mayor medida antes de la construcción, allá por los años 60, de la carretera que hoy sube a Cerler. De los senderos que os presentamos en, sin duda, el más solano, por tanto hay que afrontarlo, a ser posible, o a primera hora de la mañana o a última de la tarde, y con agua a mano, porque aunque son sólo 400m de desnivel, no hay fuentes en el camino. El camino remonta el umbral glaciar al Norte de Benasque saliendo cerca del Centro de visitantes del parque natural, y acaba cruzando la carretera de Cerler unos metros antes del Mirador de Cerler (al que podemos acercarnos). La parte final, más llevadera, circula en parte por la propia carretera hasta entrar en el casco urbano de Cerler. Si queremos evitar sudores de subida, lo podemos combinar con alguno de los siguientes como ruta de descenso a Benasque.

La segunda opción sería subir a Cerler por el Camino de Els Felegás, saliendo frente al Centro de Ciencias de Benasque. El camino es mucho más sombrío ya que circulamos entre un denso bosque que, en su parte baja, ha ido ocupando los prados que fueron quedando abandonados durante la segunda mitad del pasado siglo. A mitad de camino enlazamos con el sendero del Mirador del Pichirillo, que queda a nuestra izquierda según el sentido ascendente. Si queremos una ruta más corta, combinando el Pichirillo y Els Felegás, nos queda una circular muy accesible que nos dejaría en el camino que sube al cementerio de Benasque. La parte alta del sendero circula cercana al cauce del barranco del Remáscaro, por su margen derecha, aunque de forma alejada. Encontramos, en zonas menos densas, algunos ejemplares de quejigo que destacan entre el bosque caducifolio dominante.

La última de las rutas es la que desciende de Benasque hacia Anciles, ya sea por el camino paralelo al río Ésera, o bien por la propia carretera local, y remonta las laderas desde el pueblo de Anciles hasta Cerler. Para iniciarlo debemos atravesar las calles del pueblo de Anciles. De nuevo, salvando la zona de escasa pendiente que conecta Benasque y Anciles, se trata de un sendero muy umbrío, al volver a ascender entre bosques densos, generalmente con fresnos, chopos, avellanos y demás especies caducifolias.

El general, como hemos comentado, salvando el camino Viejo, el trazado es bastante sombrío en todos ellos, pasando bosques en los que encontraremos abundancia de especies arbóreas caducifolias: avellanos, abedules, fresnos, chopos, etc. que en el sotobosque dejan lugar a zarzas, las fresas silvestres, el boj o el enebro, entre otras muchas.

El desnivel general que se salva es, en todos los casos de unos 400m y todos los senderos, pese a que el bosque puede cerrar las vistas en muchos momentos, nos dejan buenas panorámicas del fondo del valle y de las laderas de la Tuca de Mon y Tucas de Ixea, así como del fondo del valle, con picos como el Perdiguero (3.221msnm). El camino del Felegás y el de Anciles pasan cerca del barranco del Remáscaro, cuyo extenso cono de deyección, activo, es atravesado por la carretera que une Benasque y Anciles. El barranco, perpendicular a la dirección general del Valle de Benasque (del Ésera) corta depósitos morrénicos laterales pertenecientes al antiguo glaciar del Ésera, fácilmente visibles por la aparición de grandes bloques de granito entre material mucho más fino.

Vistas desde el mirador de Cerler

Estos senderos son practicables durante la mayor parte del año. Sólo en invierno pueden ser más problemáticos por la presencia de nieve, especialmente en los más sombríos.

Seguiremos proponiendo rutas en próximas semanas!

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